| NOTAS Y NOTICIAS |
EQUIPO y MOCHILA |
|
|
Clic en miniaturas para ampliar EQUIPO y MOCHILA
En esta oportunidad veremos cómo preparar nuestro equipo, haciendo énfasis en caminatas con mochila.
Cuando hablamos del equipo o de la lista de equipo que debemos preparar, tenemos que tener en cuenta que “el equipo no hace a la salida, sino que la salida hace al equipo”. Ya que no hay una receta, no podemos usar una lista que sirva para todo, pero sí tener ciertos criterios útiles para tal fin. Para eso debemos preguntarnos una serie de cosas que servirán a la hora de elegir qué llevar y cuánto.
Primero nos debemos preguntar a dónde vamos (definir el tipo de ambiente). No es lo mismo ir a las sierras que a la playa o a un río; esto ya nos está marcando diferencias. Luego, en qué época del año o estación realizaremos la salida (tema fundamental); cuánto tiempo estaremos (esto nos da una pauta de cantidad, ya sea de comida o ropa); en qué vehículo llegamos al lugar (no es lo mismo ir en bus de línea y caminar 20 cuadras que llegar con una casa rodante); cuál es el grado de aislamiento que vamos a tener. Puede no existir un lugar dónde comprar víveres o que no estemos cerca de un supermercado (esto define el grado de autonomía que tenemos que prever).
Imaginen que se van de caminata con mochila (más de un día) un grupo de diez personas. Si nadie organizó el equipo, puede ser que todos lleven pasta dental y por poco que lleven, llevarán 90 gr. cada uno, lo que multiplicado por diez da como resultado que sacarán a pasear casi 1 Kg de pasta dentál. Hay que pensar también cuantas cucharitas de azúcar se van a consumir por persona en la estadía, para no llevar de más. Y así, con todo. Este grado de detalle es obviamente para una modalidad de trekking autónomo donde cada gramo cuenta y va en contra de nuestro confort, aunque no deberíamos descartar el criterio para aplicarlo en otro tipo de salidas. Esta modalidad de trekking es una de las especialidades de Expedición Uruguay que junto al programa de ecoturismo de Vida Silvestre Uruguay llamado Caminatas Silvestres forman una excelente propuesta de aventura y educación ambiental.
También deberíamos tener en cuenta temas de seguridad. ¿Cuánto voy a demorar en llegar a un centro de asistencia médica? ¿Tengo botiquín de primeros auxilios? ¿Estoy capacitado para usarlo? ¿Los servicios de emergencia móvil llegan a donde voy a estar? ¿Alguien conoce mi itinerario? ¿Hay señal de celular? Depende de nosotros el grado de organización que vamos a darle a nuestra salida.
Es aconsejable, una vez que hayamos confeccionado una lista del equipo, que elijamos un lugar amplio de la casa para organizarlo, así podemos ir tildando en la lista a medida que lo traemos y tachando a medida que lo guardamos. Ver todo en un lugar nos ayudará a decidir si algunos objetos son realmente indispensables. Se requiere una cierta experiencia para aprender cuáles son los objetos indispensables y de cuáles se puede prescindir. Después de cada viaje, quitemos los objetos que no hagan falta (esos que la fin y al cabo no usamos) y agreguemos los que hubiésemos necesitado (¡pero si no usamos el impermeable porque no llovió, no lo saquemos!).
Otra máxima: “se puede usar el sentido común aunque sea el menos común de los sentidos.” Los artículos que cumplen múltiples funciones son especialmente valiosos a la hora de reducir peso y volumen.
MOCHILA
La clásica imagen del mochilero haciendo dedo por las rutas de nuestro país, casi siempre doblados hacia delante con enormes y amorfos bultos en sus espaldas, con diversos artículos bamboleando como ollas, jarros, parrillas, frazadas, carpas atravesadas o incrustadas tipo flechas del lejano oeste, son el mejor ejemplo para hacer totalmente lo contrario. La mochila es uno de los elementos más importantes de todo el equipo, es lo que nos ayudará a disfrutar la travesía o nos hará pasar mal todo el trayecto. En el mercado existen muchas marcas y modelos de mochilas, por lo cual sin verlas es muy difícil poder explicar cuáles sirven y cuáles no. Solamente la experiencia y el conocimiento pueden detectar si una mochila que aparentemente es adecuada porque “tiene todo”, en realidad es una simulación de una verdadera mochila de camping donde el material de la tela, los cierres, las costuras, y el sistema de correas verdaderamente funcionan y están pensadas y diseñadas para llevar la carga de la mejor forma posible sin generar dolor o cansancio extra. Por lo tanto si no tienen mochila y pueden hacer la inversión, le recomendamos comprar mochilas de marcas reconocidas y calidad probada. La segunda opción es pedir una prestada a algún amigo y por último comprar una mochila “barata".
1. Cómo cargar la mochila: - El peso de la mochila con carga (para una caminata) no debería pasar el límite máximo de 15 kilos (aprox.), dependiendo de la contextura corporal y de la tolerancia física de quien se trate. Es aconsejable antes de realizar una salida, someter a prueba el peso de la mochila completa dando una vuelta a la manzana o más. Si los vecinos les preguntan que están haciendo, puden decirles que la mochila es de ustedes y la sacan a pasear cuando quieren. - Cuando guardemos nuestro equipo en la mochila no será tirando todo para adentro así no más, sino que hay que dejar a mano aquello que podemos necesitar con urgencia, ya que dada la estructura de una mochila no todo va a estar al alcance de la mano (un abrigo, comida del día, documentos, etc.). Elementos como mudas de ropa, sobre de dormir, toalla, pueden ir en sitios menos accesibles porque por lo general los necesitaremos solamente de noche en el campamento. - En lo posible no deben quedar pertenencias colgando fuera de la mochila porque pueden engancharse, mojarse o molestar golpeando contra la mochila o nuestro cuerpo. En caso de ser necesario deberán usarse las correas exteriores de forma que queden lo más firmes posible. - Evitar que queden espacios huecos dentro de la mochila para que esta permanezca recta y compacta evitando que pueda torcerse hacia un costado. - Hay que lograr una distribución adecuada del peso dentro del cuerpo de la mochila. Una mala disposición puede hacernos sentir la carga como si pesara el doble o hacernos perder el equilibrio, ya que actúa como una gran fuerza centrífuga. Para ello debemos equilibrar el peso en ambos costados, evitar que el mayor peso se concentre sobre la región lumbar o sobre la parte más lejana del espaldar. Tampoco debe colocarse todo lo más pesado en la parte superior, sino que los elementos pesados deben distribuirse a lo largo de la mochila (en vertical), lo más cercano posible al cuerpo pero cuidando que los objetos rígidos no queden presionando contra la espalda. - Para disminuir los efectos de la fuerza centrifuga que nos haría perder el equilibrio, debemos elevar el centro de gravedad para largos ascensos y bajarlo para largos descensos. - El volumen de estas mochilas está expresado en litros y dependiendo de la salida, del sexo y de la complexión física, será el volumen más adecuado para usar. - Todo debe estar protegido del agua en bolsas de nylon (si son transparentes mejor) principalmente la ropa de repuesto y el sobre de dormir. Las bolsas que tienen cierres herméticos son ideales para proteger elementos electrónicos.
2. Cómo ajustar la mochila: - Para ensayar el ajuste de una mochila nueva primero la cargamos con un peso de prueba y aflojamos todas las correas para comprobar su función y la ubicación de todas sus hebillas. - Si la mochila tiene ajuste de altura en la espalda, regular el respaldo elevando la mochila hasta que el piso de ésta quede a nivel con la cadera y no más abajo. - Específicamente, seguir esto pasos:
Tercera máxima: “recordar que el mayor porcentaje de peso, no debe colgar de nuestros hombros sino que debe apoyarse en nuestras caderas”.
Espero que esta información contribuya a orientarlos sobre estos temas y que puedan así disfrutar más y mejor de nuestro patrimonio natural. Si tienen algún aporte o consulta podemos comunicarnos a través del correo electrónico: info@expedicionuruguay.com.uy
Cristián La Cava
Autor: Cristián La Cava Fuente: Revista VO2 (Setiembre - Octubre 2008) Año 1 Nº5 Bibliografía citada: Boswell, Jhon. 1991. The U.S. Armed Forces Survival Manual. Buenos Aires: Martínez Roca. La Cava, Cristián. 2008. “Como preparar una salida de Trekking” en Revista VO2, Setiembre Octubre 2008 Año 1 Nº 5. Maldonado. Maldonado Paz, Alberto. 1987. Manual de Camping. Buenos Aires: Américalee. Mc Manners, Hugh. 1994. Manual Completo de Supervivencia. Barcelona: Blume. Mc Manners, Hugh. 1996. Manual del Excursionista. Buenos Aires: La Isla. |



